Covid y corrupción | El Comercio


El país afronta una crisis económica sin precedentes, las causas han sido replicadas día a día y sin lugar a dudas una de las más graves es la corrupción. La pandemia del coronavirus ha agudizado la situación y lo más repudiable de todo es que hay autoridades que prevalidas de su poder cometen actos delincuenciales autorizando compras con sobreprecios inauditos de equipos, mascarillas pruebas rápidas de covid, insumos médicos. Estos hechos delincuenciales que ponen en riesgo la vida de los pacientes deberían ser sancionados con todo el rigor de la ley. Señora Fiscal está en sus manos no dejar en la impunidad estos sucesos deleznables que deshonran al país.

Por otro lado resulta repulsivo y desagradable el observar como ciertos políticos aparece en videos o en fotos realizando actividades que corresponden a personal técnico de menor jerarquía, o entregando kits de alimentos, a personas necesitadas y humildes, con la finalidad de hacer proselitismo y ganar réditos a su favor. Estos actos se constituyen en una forma de corrupción; porque se benefician políticamente a costa de los dineros del pueblo, de los contribuyentes y de donaciones de persona y empresas que lo hacen con sentido humanitario y de solidaridad. Las autoridades tienen la obligación de velar por los más necesitados y por el bienestar de la ciudadanía, para eso fueron elegidos, no para pavonearse a costa de los dineros del pueblo.

Cuando se realiza una actividad caritativa o social se lo hace de corazón; es decir, “Que no sepa tu mano izquierda lo que hace tú derecha”.
El pueblo jamás podrá premiar actos hipócritas con su voto en las urnas .