El COE y CNE delinean normas de bioseguridad para las elecciones del 2021



La pandemia del coronavirus incide directamente en los procesos electorales que se preparan en el continente. Bolivia, Estados Unidos y Ecuador se aprestan a elegir a sus respectivos presidentes, con el reto de resguardar la salud de los ciudadanos y garantizar la transparencia de los comicios.

El antecedente más cercano ocurrió el 5 de julio, cuando República Dominicana se convirtió en el primer país de la región en efectuar elecciones durante la crisis sanitaria. El sufragio se debía realizar inicialmente en mayo, pero se aplazó dos meses, debido al aumento de casos de covid-19.

La Junta Central Electoral de ese país, liderada por Julio César Castaños, estableció un protocolo con lineamientos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En el documento se establecieron normas de bioseguridad, como la obligatoriedad de ingresar con mascarilla a los recintos, desinfección de las manos de los votantes, de las superficies y de la cédula de ciudadanía.

Días después de este proceso, la Organización de Estados Americanos (OEA) publicó una guía para organizar elecciones en tiempos de pandemia. Luis Almagro, secretario del organismo, reconoce que las secuelas de la pandemia, las altas posibilidades de contagio y la aplicación de medidas restrictivas ponen “serias dificultades” a los comicios.

La OEA menciona la necesidad de revisar la planificación de las elecciones e incorporar la visión técnica de las autoridades sanitarias. Además, sugiere que exista un trabajo conjunto con las instituciones que coordinan la respuesta frente a la pandemia del covid-19.

¿Qué pasa en Ecuador? Hace dos meses se conformó una Comisión, integrada por representantes del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), Consejo Nacional Electoral (CNE), Ministerio de Trabajo y Secretaría de Gestión de Riesgos, encargada de establecer directrices para las elecciones, previstas para el 7 de febrero del 2021.

El CNE ya aprobó algunos lineamientos generales, entre ellos, mantener 350 electores por cada Junta Receptora del Voto, incrementar el número de recintos electorales y contratar “coordinadores de bioseguridad”. También se consideró que los biombos sean de materiales que permitan aplicar desinfectante constantemente.

La presidenta del CNE, Diana Atamaint, dijo el jueves 6 de agosto del 2020 que “el cuidado de la vida” es un objetivo primordial. Agregó que se coordina con los municipios acciones para evitar aglomeraciones en los exteriores de los lugares de votación. El consejero José Cabrera confirmó que esta Comisión, que tiene el aval del COE, da acompañamiento en la prevención del covid-19.

El vicepresidente Enrique Pita asegura que el bloque de minoría desconocía que se integró esta Comisión. Además, señala que no hay certezas sobre el gasto previsto para las medidas de bioseguridad en el presupuesto de las elecciones.

El consejero Luis Verdesoto cuestionó que se anuncie la contratación de coordinadores de bioseguridad sin que se sepa exactamente qué es lo que deben hacer. Precisa que no se ha considerado adoptar medidas en el tema logístico y reflexiona que se debería sumar criterios epidemiológicos a las decisiones.

Pita y Verdesoto temen que si la pandemia se extiende, los miembros de las mesas de votación no acudan, por temor al contagio. “Si a la gente no le garantizan que no se va a contagiar, no va a ir a votar”, argumenta Verdesoto.

El epidemiólogo Marcelo Aguilar participó en el conversatorio denominado ‘Elecciones durante la pandemia’. El experto afirmó que organizar los comicios supone aglomeraciones de personas, movilidad y una enorme logística. Reconoce que las personas de la tercera edad estarían más expuestas al virus.

En Bolivia, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) incluyó entre las medidas de bioseguridad, dotar de mascarillas y alcohol-gel a los miembros de las mesas de sufragio. También se prevé desinfectar los materiales electorales en los centros de logística.

Incluso, los actores políticos de ese país proponen renunciar al fondo de promoción electoral que otorga el Estado boliviano, y destinar esos recursos a la prevención del contagio el día de las elecciones.

En Estados Unidos se espera un incremento considerable del formato de votación anticipada o por correo, debido al temor de la expansión del covid-19. Esa opción de sufragio tendría una mayor acogida en las localidades que registran una curva de contagios más pronunciada. Actualmente, ese país es el que más casos confirmados y fallecidos registra en América.