Episodio glorioso | El Comercio


29 de septiembre de 2020 00:00

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Hace 160 años, un histórico día 24 de Septiembre de 1860; tuvo lugar un episodio glorioso relacionado con la reivindicación de la soberanía territorial ecuatoriana: La Batalla de Guayaquil, en virtud de la cual el entonces Jefe Supremo de la República Dr. Gabriel García Moreno al mando de un gran ejército patriota; desalojó del Puerto Principal a las tropas del ejército peruano dirigidas por el Mariscal Ramón Castilla; las cuales mantenían sitiada la ciudad desde el 12 de octubre de 1858 con el fin de anexarla al territorio de la vecina república del Sur.

El Mariscal Castilla a más de pretender la anexión del puerto principal al territorio peruano; en pacto lleno de contubernio efectuado con el aleve traidor Guillermo Franco, General del Ejército Ecuatoriano, suscriben el 25 de enero de 1860 el tratado de Mapasingue; mediante el cual eran cedidos al Perú los Territorios orientales de Quijos y Canelos; los mismos que habían sido parte de nuestra heredad territorial desde la época de la Real Audiencia de Quito.

A pesar de la trascendencia histórica de la Batalla de Guayaquil acaecida el 24 de septiembre de 1860; este episodio no es exaltado con la solemnidad patriótica que se merece; pasa totalmente desapercibido y es absolutamente desconocido; lo cual refleja la carencia de civismo que existe en nuestro medio.

Vale también recalcar que el 26 de septiembre de 1860 al ratificarse el triunfo del ejército patriota en la Batalla de Guayaquil; el entonces Jefe Supremo de la República Dr. Gabriel García Moreno, expide el Decreto por el cual se adopta como Insignia Nacional la actual Bandera Tricolor; oficializada mediante Decreto Legislativo expedido por el H. Congreso de la República el 31 de octubre de 1900.

En recuerdo de tan memorable acontecimiento; el Congreso de la República expidió un Decreto Legislativo el 23 de septiembre de 1955; consagrando al 26 de septiembre como el Día de la Bandera Nacional, fecha en que los estudiantes del último año de bachillerato, efectúan el solemne juramento ante el primer símbolo de la patria; asumiendo el compromiso de ser los mejores ciudadanos del presente y el futuro.


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