Las actividades de jardinería se incrementaron en la pandemia



Tras un año de pandemia, en Quito se ha reactivado la jardinería. La situación de encierro poblacional creó el deseo en la gente de estar más en contacto con la naturaleza.

En eso acuerdan las personas que lideran proyectos y negocios relacionados a esta actividad y diversos balances efectuados a escala mundial.

El no contar con un espacio verde o gran patio no fue limitante. En los hogares donde no se disponía con el espacio verde se desarrolló la actividad en macetas y contenedores aprovechando los balcones y terrazas cercanas.

Sandy Espinoza lidera el proyecto Jardines Silvestres en Quito. Este motiva a la gente a tomar conciencia sobre las plantas nativas y su importancia en el clima y ecosistema. Durante este año han aprovecharon las redes sociales para motivar a las personas a conectarse con su entorno.

Recalca que hubo un mayor interés por estas actividades frente a otras épocas. Aquello les impulsó a desarrollar actividades como talleres para arrancar con jardines desde cero, cómo hacer compostaje en casa y aprovechar los residuos orgánicos. De igual manera, generaron concursos de pintura para niños e incluso retos para identificar plantas en sus jardines o áreas comunitarias del vecindario.

La gran demanda no solo fue en la adquisición de productos sino en servicios de capacitación. Por ejemplo, en un ciclo de charlas que ejecutaron en noviembre pasado, tuvieron un total de 4 000 personas que se conectaron a las trasmisiones en vivo en todo el mes.

Asimismo, Espinoza cuenta que mucha gente se contactó por redes sociales para pedir asesoría y consultar sobre cómo mejorar su jardín durante todo el año.

Judith Romero, del proyecto Mi Primer Huerto, también acuerda en que hubo un incremento de la actividad y del interés de la gente en la creación de espacios verdes y, sobre todo, huertos urbanos. Menciona que en los primeros meses de confinamiento la actividad fue principalmente a través de redes sociales.

“Las personas escribían para pedir asesoría y los pedidos a domicilio de kits para arrancar los huertos se incrementaron como en ninguna otra época”. Explica que antes de la pandemia ya estaban definidas las temporadas de mayor venta que, por lo general, eran por el Día del Niño, de la Madre y Navidad. Sin embargo, durante el 2020 la mayoría de los meses hubo gran demanda.

Aquella demanda les impulsó a realizar varias actividades, principalmente, de capacitación a través de redes sociales junto a otras organizaciones y empresas. Durante el confinamiento tuvieron la participación de cerca de 3 000 personas en los talleres y conferencias ‘online’.

Para Daniela Suárez, del proyecto Entre Jardines.Ec, la jardinería estuvo más enfocada en la siembra de plantas funcionales, es decir, comestibles como aromáticas y vegetales.

Eso coincide con lo detallado en meses pasados por la Asociación de Viveros de Nayón. Indicaron que antes de la pandemia, el 90% de las ventas era de plantas ornamentales, mientras que la demanda actual es de plantas comestibles y medicinales, que representan el 90% de ventas.

Suárez añade que la mayor demanda fue de plantas, tierra, semillas y macetas. Dice que el 98% de las personas que se interesaron en estas actividades y servicios de su iniciativa fueron mujeres.