Científicos determinan la expansión del Universo; ¿Cómo se mide el fenómeno?



En sus observaciones del Universo, el astrónomo Edwin Hubble se dio cuenta, en el año 1929, de que mientras más lejos se encontraba una galaxia de otra, más rápido se seguían distanciando mutuamente. Esta fue la premisa para su postulado de que el Universo no era una constante y se expandía todo el tiempo, lo que a su vez daría lugar a la teoría del Big Bang.

¿Pero qué tan rápido se expande el Universo? El físico Tomás Campaña explica que hay varios métodos para medir esta expansión. Uno se basa en las fluctuaciones de microondas que recorren el Cosmos.

Otra manera es determinar las variaciones en la densidad de la materia normal en el Universo temprano –porque en Física no solo se estudian los cuerpos celestes del presente sino también los del pasado-.
Lamentablemente, los resultados de las distintas formas de medir la expansión cósmica no coinciden.

Campaña dice que los astrónomos están preocupados por este desajuste en los cálculos porque la tasa de expansión es un parámetro crítico para comprender la física y la evolución del Universo y es clave para comprender la energía oscura.

Este último tipo de energía es la que acelera la tasa de expansión del Universo. La energía oscura comprende aproximadamente dos tercios de la masa y la energía de lo que existe, pero sigue siendo un misterio.
Astrónomos de la Universidad de California en Berkeley han encontrado una nueva forma para medir la tasa de expansión del Universo. Se trata de evaluar distancias cósmicas a través de las fluctuaciones del brillo estelar promedio dentro de galaxias elípticas gigantes.

Estas son tomadas como un peldaño en la escala de distancias enormes del cosmos. Este método es potencialmente uno de los más precisos.
Los científicos han publicado la que se considera, hasta ahora, como la estimación más precisa de la tasa de expansión del Universo, fijándola en 73,3 kilómetros por segundo.

Se destaca, eso sí, que no siempre fue de esta manera, pues se ha detectado un desajuste con las estimaciones del Universo temprano. Las aproximaciones basadas en mediciones dentro del espacio estelar actual no concuerdan con las extrapolaciones hechas a la época inmediatamente posterior al Big Bang, es decir, hace 13,8 mil millones de años.

Para la nueva estimación, los astrónomos midieron las fluctuaciones en el brillo de la superficie de 63 galaxias elípticas gigantes.
Estas mediciones sirvieron para determinar la distancia graficada contra la velocidad de cada una de las galaxias, con el fin de obtener la tasa de expansión del Universo.

Los investigadores de la Universidad de California en Berkeley reconocen que las 63 galaxias de la muestra se encuentran a distancias realmente cortas en términos cósmicos: mirando hacia atrás en el tiempo, es apenas una muy pequeña fracción de la edad del Universo.

Los datos de estas 63 galaxias fueron reunidos y analizados por John Blakeslee, astrónomo del NOIRLab de la Fundación Nacional para la Ciencia de Estados Unidos.

Blakeslee sostiene que si se consiguen identificar suficientes galaxias con el telescopio espacial James Webb, este método será confirmado como el de mayor potencial para la medición de la tasa de expansión del Universo en la actualidad.

Está programado que el James Webb, 100 veces más poderoso que el telescopio espacial Hubble, sea lanzado en octubre del 2021. Este cuenta con nuevos tipos de lentes que permiten ver otras longitudes de luz.


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